Burma
En medio del conflicto en Myanmar, diversas organizaciones documentan graves violaciones a los derechos humanos que han desplazado a miles de civiles, incluidos más de 700,000 Rohingya que huyeron a Bangladesh.
En este contexto, la FAFG impulsa iniciativas comunitarias para documentar a personas desaparecidas, asesinadas o presuntamente muertas, con el fin de apoyar procesos de identificación. Desde 2022, supervisa una iniciativa liderada por la comunidad Rohingya en Cox’s Bazar, donde se recolecta información genética. En 2024, también se asoció con ND-Burma para capacitar a organizaciones locales en ciencias forenses multidisciplinarias.

Muchas organizaciones han creado redes para sistematizar su documentación y defender mejor y dar a conocer la situación que se está desarrollando en Myanmar. La FAFG se ha asociado con la Network for Human Rights Documentation Burma, conocida como ND-Burma, para proporcionar capacitación a las organizaciones de derechos humanos con el fin de aumentar su comprensión de cómo la aplicación de las ciencias forenses multidisciplinarias puede reforzar sus investigaciones y satisfacer las necesidades de las familias de las víctimas de reunir pruebas y buscar la verdad.
Desde 2022, FAFG ha apoyado una iniciativa liderada por los Rohingya para documentar a las víctimas y crear una base de datos genética para futuros esfuerzos de identificación humana. En el programa “Iniciativa de documentación de víctimas Rohingya en Bangladesh”, FAFG colabora con una organización local bangladesí, Social Action of Voluntary Efforts (SAVE), para facilitar los recursos y las autorizaciones necesarios para un proyecto liderado por los Rohingya en los campamentos de Cox's Bazar con el fin de documentar a las víctimas desaparecidas, asesinadas o presuntamente fallecidas y recoger muestras de ADN para futuros esfuerzos de identificación humana.
La FAFG formó a un grupo de 40 Rohingya como investigadores de víctimas, que tienen su base en cuatro campos de refugiados de la zona de Cox's Bazar, en Bangladesh. Los investigadores Rohingya documentan a cada víctima mediante una entrevista antemortem que recoge su perfil social y biológico, y toman muestras de ADN (bucal) de los familiares disponibles para alimentar una base de datos genética de las familias Rohingya. Desde junio de 2023, los investigadores Rohingya han documentado más de 1200 víctimas de 885 familias y han recogido más de 4250 muestras de ADN para alimentar la base de datos genética de las familias Rohingya, con el fin de facilitar la futura identificación humana de las víctimas.

