Entrevista Julio Solórzano Foppa Después de una pequeña plática informal el señor Julio Solórzano Foppa un hombre amable con una personalidad imponente, una voz agradable y fuerte, empezó a relatar las situaciones que afronto su familia hace 29 años:
Mi madre estaba casada con Alfonso Solórzano Fernández quien fue miembro de los gobiernos de Arévalo y de Arbenz, había trabajado en la elaboración de la Ley del trabajo y la Ley del Seguro Social del IGSS institución de la cual fue director durante la época de Arbenz, él era miembro del Partido Guatemalteco del Trabajo PGT, en medio de esta situación familiar yo soy hijo de Juan José Arévalo y Alaíde Foppa adoptado por Alfonso Solórzano, además de mis dos hermanos que murieron en la guerra tengo dos hermanas del matrimonio de mi madre. Nosotros como familia éramos 7, mi padre murió atropellado en una calle de la ciudad de México meses antes de la muerte de mi hermano Juan Pablo, por lo que vivimos 4 muertes violentas separadas en un año y medio, 3 de ellas fueron en Guatemala. Solamente quedamos 3 miembros de la familia, mi hermana Silvia Solórzano quien estuvo en la Guerrilla, después salió a Cuba y regreso a Guatemala con la firma de la paz y actualmente vive en Guatemala. Laura Solórzano Foppa que dedicó toda su vida a la danza. Al describir a su familia evoca como sus miembros manejaban ideas de orden político e influencia por el arte: Cuando secuestraron a mi madre estaba en Guatemala porque mi abuela Julia Falla Aris estaba enferma y ella decidió visitarla. Mi madre trabajo varios años con Dominique Éluard, la viuda del poeta y escritor francés Paul Éluard con su ayuda fui a Francia y hable en el Senado de París junto con Julio Cortázar, escritor argentino, pidiendo por mi madre, muchos artistas e intelectuales también se preocuparon, el gobierno mexicano hizo algunas cosas, mi hermana Laura fue a la Organización de Naciones Unidas, hicimos lo que pudimos para hacer una gestión pública e internacional tratando de que apareciera con vida, apoyados en que mi madre era una figura del mundo intelectual particularmente en Guatemala, México y América Latina, sin embargo, eso fue evidentemente infructuoso. Cuando mi hermano Mario todavía vivía, nos dijo algo, empezamos a buscar y encontramos distintas versiones de lo que había pasado y que instancias del gobierno podían haber sido los responsables, se hablaba del grupo de inteligencia militar G2, de la policía de la ciudad, de cierto tipo de escuadrones de la muerte, precisamente es lo que estamos indagando y necesitamos saber y cuantificar como parte del juicio que estamos llevando. Lo que le sucedió a mi madre era algo que nosotros sabíamos que era una situación muy masiva y trágica en Guatemala, de alguna manera nosotros, yo en lo particular, lo habíamos aceptado como una impunidad |
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absoluta, no había nada que hacer. Fue hasta el 16 de octubre de 1998 que detuvieron a Pinochet en Londres, ese día para mí y para mucha gente en Guatemala y en otros países de América Latina es un parte aguas, dijimos ¡ajá! la impunidad puede no ser absoluta hay algo que se puede hacer. El caso en la Audiencia Nacional de España:
Cuando se dio la detención en Londres de Pinochet no había juicios de esta naturaleza en Chile y posteriormente se han dado, espero que esa sea la dirección de las cosas aquí, ya se han abierto juicios, se han hecho demandas, no obstante las cosas parece que no caminan, al final lo hacen, aunque no lo hagan rápido sino lento y a grandes costos y sacrificios, en Guatemala viven personas que no han dejado de luchar un sólo momento, gente admirable que sigue luchando, que han asumido causas y liderazgos, que han mantenido viva la lucha por la justicia en Guatemala de forma extraordinaria, más importante que lo que nosotros hemos hecho con la búsqueda de justicia en España es la lucha aquí en Guatemala. Sobre la situación actual del país el señor Foppa indicó:
Es muy importante que la sociedad exija y rompa un poco las actitudes pasivas y conformistas, en eso me incluyo, todos estábamos instalados en eso, existe mucho que se puede hacer y que vale la pena hacerlo. Empecé a averiguar quien era Baltazar Garzón quien ordenó la detención de Pinochet en Londres y como es que un tribunal español puede meterse en asuntos de la justicia en Chile y así averiguamos y presentamos junto con otros guatemaltecos entre los que esta Rigoberta Menchú una demanda de justicia en la Audiencia Nacional de España, con decir esto estoy resumiendo un trabajo muy largo, los primeros que abrieron esta posibilidad fueron los argentinos y luego los chilenos, después entró el caso de Guatemala con el que seguimos a la fecha. De mis hermanas, Silvia entró en el juicio conmigo y Laura decidió no hacerlo, lo que causó una ruptura mía con ella durante algún tiempo y después cuando empecé a venir a Guatemala encontré que no sólo existía mucho sino que casi siempre había un sector de la familia que quería buscar justicia y otro sector que prefería seguir su vida, entonces aprendí a respetar esa actitud y por tanto la actitud de mi hermana, la busque y se acabo el problema, a mí me gustaría que se incorporara pero si no lo hace la entiendo muy bien, no todos tienen la disposición de abrirse las heridas es muy duro y todos tenemos una vida cotidiana con sus problemas y no todo el mundo esta dispuesto a enfrentarse al pasado, lo entiendo yo también había aceptado la impunidad como parte del paisaje y ahora no la acepto y respeto a quien toma otra decisión. |
Mi principal motivación es saber qué pasó, quiénes fueron los responsables y cómo llevarlos a la justicia, son tres cosas que yo tengo clarísimas, pero a estas alturas ya no sólo es en el caso de mi madre sino también en el caso de este país, las mismas tres preguntas y esencialmente cómo los vamos a llevar a la justicia a todos, en ese sentido he tenido acercamiento con otros familiares de desaparecidos y con organizaciones de derechos humanos, estamos viendo cuales son los puntos en los que podemos trabajar juntos; cada organización tiene su propia dinámica y experiencias lo que me ha permitido trabajar con agrupaciones diversas, seguimos haciéndonos las mismas 3 preguntas y todos estamos de acuerdo en buscar las respuestas. Un frente colectivo en busca de respuestas: El 31 de enero es una fecha simbólica por muchas razones, una por lo ocurrido en la Embajada de España y sobre todo porque los campesinos de la organización a la que pertenecían las víctimas que murieron allí todos los años conmemoran lo que pasó realizando una vigilia en esa fecha, entre los fallecidos se encontraba el padre de Rigoberta Menchú que murió junto a otros Guatemaltecos que estaban en la embajada y diplomáticos españoles, se ha demostrado constancia en la realización de la vigilia por lo que nos sumamos a ello. Para quienes decidan buscar justicia en el caso de un familiar desaparecido, lo primero es que no es un trabajo que se pueda hacer sólo, sino debe realizarse con muchas personas que están en situaciones similares y que al sumar esfuerzos, por una parte hay más probabilidades de llegar a resultados positivos y por otra es un esfuerzo compartido; es a la vez un acompañamiento en todo el proceso en términos anímicos y morales, cualquier esfuerzo de esta naturaleza es duro y doloroso, pero también es muy gratificante, lo poco o mucho que se logre es una satisfacción. Conozco muchos familiares de desaparecidos y me resulta sorprendente lo parecido que son los procesos mentales y familiares casi sin distinción entre una familia de campesinos indígenas, de líderes obreros o estudiantiles, de intelectuales, profesionistas, trabajadores de la caña; son todos muy parecidos, primero la total desesperanza y la total derrota frente a la posibilidad de encontrar justicia y poco a poco alguna parte de la familia encuentra algún estimulo ante la posibilidad de encontrar justicia, me he topado gente que nunca ha dejado de buscar justicia desde el primer día, desde el hecho mismo y otros que en esta búsqueda han sido víctimas ellos mismos además de sus familiares. Lo que pasó en Guatemala revela historias terribles, más de 200 mil personas entre desaparecidos y muertos de acuerdo a las cifras que se manejan en el Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico CEH, una cifra así es totalmente impersonal pero cuando se conoce a los individuos y su historia familiar deja de serlo, conozco a una familia con 17 miembros que fueron asesinados o desaparecidos ¡como se puede vivir con eso! y allí están, los sobrevivientes buscando justicia. Un paso en busca de justicia, dar una muestra de ADN: La desaparición de un ser querido afecta, no deja de ser una ausencia muy presente no deja de ser un dolor, por supuesto uno trata de vivir su vida cotidiana, no es que cada minuto de cada día este presente de manera explicita, pero esta presente, hay que vivir con eso, no creo en el olvido o en la amnesia como ninguna solución, a los que nos toca vivir estos casos es necesario hacerlo con dignidad y esperanza. Con cada caso que se resuelve, cada verdad que sale a la superficie, cada culpable que se juzga, todos los demás ganamos y gana el país.
Fuente: Entrevista al señor Julio Solórzano Foppa, FAFG, junio 2009 |
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