Diego Rivera (Segunda Parte) A continuación se presenta la segunda parte de la entrevista realizada al señor Diego Rivera director y representante legal de la Asociación de Movimiento de Víctimas para el Desarrollo Integral del Norte del Quiché ASOMOVIDINQ, Nebaj. En la primera parte nos indicó sus experiencias durante el conflicto armado interno hasta la firma de los Acuerdos de Paz, en las siguientes líneas comenta su experiencia posterior a ello: El limitante es obtener los recursos, existe un programa del Estado pero a veces la ayuda va a donde no corresponde, esa es la injusticia que vemos en Guatemala, porque lo conveniente sería hacer un diagnóstico previo para entregar la ayuda y darle solución a las necesidades más prioritarias de las familias.
En el año 2003 con el programa de gobierno gestionamos varios proyectos, el primero 260 viviendas para las familias más necesitadas en la región y no costó gestionar porque se le dio valor a que la gente nos conoce, lo que hizo fácil el proceso de obtención de esas viviendas, fue un logro importante porque se cubrió una necesidad vital para las viudas que dejo el CAI, se gestionó otra cantidad pero por el cambio de autoridades dejaron a un lado esas necesidades de la población. Estuve involucrado en la discusión de la creación del Programa Nacional de Resarcimiento deseábamos que el programa durara los 36 que duró el CAI para conseguir una reparación integral para las víctimas, pero lamentablemente el Estado no lo permitió, quedó en 12 años de los cuales no se ha visto mayor avance, los gobiernos que han estado en el poder estos años no se han preocupado de atender a las víctimas sobrevivientes, les preocupan sus intereses personales por eso actualmente un exgobernante está encarcelado por corrupción. Al Programa Nacional de Resarcimiento le falta mucho por hacer, cuando entró el Presidente Berger hizo promesas de cumplir con el resarcimiento, pero el avance que hubo ha sido muy pobre y lo que nos preocupa es que por la incapacidad que tuvo el programa los primeros años se regreso el dinero al fondo común, en este gobierno tenemos un convenio suscrito donde esta precisado que tiene que cumplir con los Acuerdos de Paz y cumplir en la atención integral a las víctimas del CAI, el plan sólo quedo a 12 años y llevamos 8, nuestra preocupación es que no hay mayor avance, en el año 2010 no hubo presupuesto porque algunos diputados se oponen a que se atienda a las víctimas, por eso estamos luchando para que se avance un poco más en este tema, este año se ve un poco de avance a pesar de que el presupuesto es insuficiente. Por nuestra exigencia de atención a las víctimas sobrevivientes están en construcción 700 viviendas pero nos han indicado que no existe más financiamiento, por eso el 24 de noviembre del 2010 manifestamos en la capital para presentar las demandas, apenas se asignaron 50 millones, para que no suceda esto en el 2011 fuimos a pedir al congreso que apruebe de urgencia nacional el presupuesto para el PNR, nos recibieron para escuchar nuestra solicitud, falta ver cuáles son sus decisiones, estamos planificando una asamblea para informar lo que se discutió en la capital y lo que hay que exigir para que se garantice 300 millones de quetzales para las víctimas en el 2011. Se están recibiendo solicitudes de exhumación para trabajar nuevos casos, aunque algunos presentan dificultades como el que se trabajo en el mes de diciembre 2010 en Xecax, debido a que en este lugar viven algunos ex patrulleros y está fragmentado por la política de la mano dura, la exhumación iba a realizarse el 19 de noviembre pero fue rechazada, tuvimos que |
|
buscar el mecanismo para llegar a una conciliación y no enfrentarse con la gente, nos retiramos, lo analizamos y buscamos los mecanismos legales para resolver la situación por lo cual logramos que se realizara y la gente está contenta, se resolvió el problema al buscar el lado favorable para obtener el objetivo. La preocupación ahora es poder hacer frente a las nuevas solicitudes de exhumación y tener los fondos para poder dar el acompañamiento a las víctimas, otra limitante con la que estamos trabajando es la dificultad de conseguir el acta de defunción de los restos que se exhuman, la administración de justicia no las autoriza, estamos hablando con el Ministerio Público para encontrar la opción de que el juez emita una orden para darle la certificación de defunción a la persona que se ha exhumado, porque ya no está vigente la Ley Temporal para Documentación de Personas. Entre las acciones realizadas como parte de mi trabajo, me he desempeñado como mediador en la resolución de conflictos agrarios, para evitar la confrontación y buscar la salida pacífica con la gente, la guerra dejó muchos problemas, bastantes familias nos desplazamos en la resistencia, muchos se fueron a los refugios y al regresar sus pequeños lotes ya estaban ocupados por otras familias provenientes de otros lugares y el Alcalde Municipal los autorizó y adjudicó con documentos falsificados, muchas familias no cuentan con el documento original que por la persecución militar fueron extraviados, quemados, mojados o se arruinaron, lo que aprovecharon otras personas para acaparar las tierras, varias familias andan posando de un lugar a otro porque perdieron su propiedad. Se formó una comisión de mediación y resolución de conflictos agrarios en 2001, creamos una mesa de concertación interinstitucional, en ese momento se involucró el Fondo Nacional de Tierras FONTIERRA y la Procuraduría de Derechos Humanos, hicimos un plan conjunto para acompañar y mediar por las personas entre los casos que trabajamos están: Varias familias que perdieron su tierra por el conflicto principalmente algunos que se fueron al Ixcan Grande y en ese tiempo que estaba trabajando el INTA Instituto de Transformación Agraria, asignaron unas tierras a esas comunidades y por la persecución militar perdieron el documento y otras aldeas vecinas ocuparon las tierras, al final del 2004 logramos resolver esa situación con el apoyo de FONTIERRA, se compró una finca en la Costa Sur para treinta y siete familias. El segundo conflicto que logramos resolver fue el que se originó en la Finca Cimientos Chajul, las familias también en tiempo del conflicto se asentaron allí pero después los desalojaron los expatrulleros, después de la Firma de la Paz, buscamos acercamiento con las dos partes dialogamos con FONTIERRA, se logró una solución a esas familias, lograron una buena finca en la Costa Sur en donde viven actualmente.
Resolvimos cuatro conflictos en San Juan Cotzal, siempre con el problema del INTA relacionados a la migración de varios meses de la gente a la Costa Sur por necesidad de trabajo, antes del conflicto se dio un acuerdo entre los trabajadores y el finquero de Pantaleón, compró una finca en Cotzal, como el finquero no pagaba el jornal de la gente que bajaba a la costa llegaron al acuerdo de que se les iba a entregar las tierras por el valor de los jornales y en el momento del CAI muchos perdieron su finiquito; intervino Fonapaz para buscar la solución, realizaron un estudio para medir y entregaron sólo la mitad, no cumplieron; después Caritas Arquidiosesana del Quiché trató de ayudar y no lograron resolver el problema porque este era inmenso, eran cuatro aldeas y cada una contaba con varias caballerías; como la gente no tenía apoyo nos buscaron y sin recursos pero con la experiencia dimos el acompañamiento y tocamos puertas para hacer un estudio técnico de regularización de esas fincas, la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos USAID, nos ayudo para realizar el estudio y con el apoyo de Fondo de Tierra se logró adjudicar el título de esas cuatro fincas y culminar el conflicto. |
Actualmente estamos llevando un caso de la Finca San Miguelito Xoncá, con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas llevando a cabo un litigio estratégico, este caso lleva más de 18 años, la tierra era de los vecinos, llegó un finquero compró un pedazo de terreno, fue extendiendo su propiedad y acaparando la tierra de los vecinos, el objetivo de la lucha de los campesinos es recuperar la tierra de sus abuelos, se logro realizar una remedición para ver de qué tamaño es la finca donde está la propiedad privada y donde está la tierra que es parte de las comunidades y la tierra está inscrita a nombre de la Municipalidad como Ejido Municipal y Vecinos, el finquero carece de la seguridad jurídica de esas tierras, está la esperanza de que se adjudique esa finca a las 300 familias que están allí, son 7 caballerías.
Resarcimiento Integral: Los Acuerdos de Paz dicen muchas cosas positivas pero los que nos han gobernado no los cumplen, para que se logre se requiere dar seguimiento a los procesos actuales, tal vez la comunidad internacional puede ejercer presión al Estado de Guatemala para que se cumpla con el resarcimiento integralno sólo en lo económico fueron afectadas las personas sino que también personalmente, es necesario realizar todas las exhumaciones de quienes fueron masacrados, dar reparación material como espiritual a las víctimas porque también la gente tiene su propia cultura y necesitan recuperar a sus familiares, para lograr un avance lo mejor es dirigir los recursos a los sobrevivientes porque si se logra llenar parte de esa necesidad se logra cambiar la situación. La pobreza y la inseguridad siguen, no se da una atención adecuada e integral, la dignificación de víctimas, la restitución material a las víctimas, la reconstrucción del tejido social del pueblo, porque existe familias con división, se debe recuperar la cultura del pueblo maya ya que nosotros los pueblos indígenas fuimos los afectados, se requiere un programa fuerte más descentralizado y dirigido a estos pueblos, que se amplíe la participación de indígenas en los programas de gobierno, que se de monitoreo y fiscalización para asegurar la transparencia y que los programas estén dirigidos a quienes los necesitan, existe mucha burocracia por ejemplo los programas que mandamos a la Secretaría de la Paz SEPAZ tienen que pasar por Guatecompras, llenar varios requisitos, obligan a sacar muchos papeles y cuando empiezan los programas nombran empresas, supervisores, mucha gente allí, todos ganando, es poco lo que le llega a la gente y mucho se queda en otras manos, no está descentralizado para salir de la pobreza, los recursos se deben dar a los campesinos para proyectos productivos previo a una tecnificación del suelo, capacitar a los campesinos para que tengan la capacidad de ejecutar esos proyectos para salir adelante con un producto rentable, garantizar la seguridad alimentaria de la familia y la persona y el excedente que sirva para el mercado para que tengan un ingreso y obtener el desarrollo que se necesita. Para llegar a la paz se debe resolver la preocupación más latente de los sobrevivientes, enjuiciar a los responsables que cometieron el delito de tierra arrasada, me alegre poco que Ríos Montt tiene una demanda en su contra, pero que pasa con Otto Pérez Molina porque aquí vino destacado en el área Ixil le llamaban Mayor Tito en aquel tiempo, actualmente todos lo conocen como Otto Pérez Molina y el debe con la gente. Se debe aliviar la preocupación de las familias y también reactivar la justicia contra los responsables porque andan libres, esa es una demanda de los sobrevivientes, existe un caso aquí en Nebaj de un señor que se llama Diego de León lo llamaron al Parque Central con engaño, acababa de retornar con su familia y le dijeron que había que ir al parque a recibir un poco de alimento y fue con su familia, fueron desaparecidos, los detuvieron acusándolos de colaborar con la guerrilla y mataron a toda la familia, las personas que cometieron ese crimen son comandantes de Ex Patrulla de Autodefensa Civil y comisionados militares, aquí andan libres, la familia lo que pide es justicia, pero no ha llegado el momento que se aclare. Fuente: Entrevista señor Diego Rivera, director y representante legal de la Asociación de Movimiento de Víctimas para el |
| ODAGH | PDH | REMHI |
GAM | ADIVIMA | PNUD | AAAS | PHR | DCCAM |
| CEH | ALAF | ICRC | EQUITAS | AMNISTIA INTERNACIONAL | EPAF | EAAF | ICTJ | MATUTINOS |
Fundación de Antropología Forense de Guatemala
Av Simeon Cañas 10-64 Zona 2. Tel. 2288-7297, 2288-7302,
2254-0882
1ra. Calle 1-53 Zona 2. Tel. 2232-4843, 2220-3537, 2238-4674